miseria | Hace tres años un estudio de la IMM determinó que allí el suelo tiene alto nivel de plomo y las familias deben ser realojadas Una ONG donó un terreno y espera resolución

Villa del Chancho: vivir entre la basura y el suelo contaminado

Unas 27 familias viven allí y esperan resolución de la IMM para ser realojadas. Hay varios niños que tienen plombemia.

Hay varios asentamientos en la Cruz de Carrasco, pero ninguno es como la Villa del Chancho. Allí no hay pobreza, hay miseria absoluta. En este asentamiento ubicado en Camino Oncativo, unas 27 familias viven y comen de la basura. El suelo que otrora fue uno de los primeros vertederos municipales en Montevideo es hoy la casa de estas familias, que se dedican a la clasificación de residuos y a la cría de chanchos - de ahí el nombre del asentamiento, más que ilustrativo -.

No hace falta decir que las condiciones de vida son insalubres: las viviendas son de lata y cartón, el terreno es intransitable por el barro y los residuos, los habitantes pinchan cables de luz para conectarse y caminan 100 metros hasta una cañería de OSE para abastecerse de agua.

Lo más grave, no obstante, es que el suelo del asentamiento tiene un alto porcentaje de plomo y hay varios casos de niños contaminados. Dos familias se mudaron de emergencia ya que los niños tenían un alto nivel de plombemia.

En el 2003, personal técnico del Laboratorio de Higiene Ambiental realizó a pedido del Centro Comunal Zonal 8 un análisis del suelo en Villa del Chancho. Las muestras extraídas dieron valores de plomo muy superiores a los niveles recomendados. Los valores de referencia para medir el nivel de plomo fueron los que recomiendan el Consejo Canadiense de Ministros del Medio ambiente (CCME) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los Estados Unidos: 140 plomo/kg en el primer caso y 400 plomo/kg en el segundo. En las tres muestras extraídas del asentamiento, el nivel de plomo fue de 210 plomo/kg, 1100 plomo/kg y 750 plomo/kg en suelos. "De acuerdo al estudio, lo ideal sería realojar a las familias", dijo a El País Hugo González, miembro del equipo técnico.

El informe fue elevado ese mismo año al Ministerio de Salud Pública (MSP) para que se iniciara el tratamiento de plombemia en los niños en la policlínica de Contaminantes Químicos Ambientales del Hospital Pereira Rossell. Pese a los tratamientos en los niños, las familias aún no han sido realojadas como el estudio de la IMM recomienda.

oportunidad. Hay dos ONGs que han trabajado junto a los vecinos de Villa del Chancho para revertir esta realidad. Una de ellas es la asociación civil "Una Casa Un Sueño", que presentó un proyecto a la Fundación Interamericana (IAF) para la construcción de 23 viviendas y desarrollar en un plazo de 24 meses una comunidad autosustentable. Según detalla el proyecto, mediante esta comunidad los habitantes de Villa del Chancho podrán fortalecerse como comunidad.

Según contó Alejandro, vecino del asentamiento y presidente de la Comisión Villa del Chancho, el proyecto fue aprobado por la IAF y recibirían el financiamiento necesario para construir las viviendas.

El terreno, que era lo que faltaba para complementar este proyecto, apareció el año pasado, cuando la Fundación Don Pedro compró 53 hectáreas en la calle Felipe Cardoso para donar a los vecinos de Villa del Chancho.

"Compré el terreno pensando en ellos", Fotodijo Rodolfo Deambrosi con una sonrisa. Él es el presidente de la Fundación Don Pedro, una institución privada que brinda, a más de 300 niños de los asentamientos en la Cruz de Carrasco, un espacio para desarrollar y ampliar sus intereses.

En setiembre del 2005, Deambrosi acudió a un remate judicial y vio que vendían el terreno de 53 hectáreas a US$ 85.000. Tras adquirirlo, acudió a la Intendencia Municipal de Montevideo para presentarles un proyecto de realojo de las familias. "Ayudamos a los niños pero nos damos cuenta que hay un eslabón que los une al resto de la familia y a su contexto social. Por eso también queremos ayudar al asentamiento", aseguró Deambrosi. Su objetivo era que en ese terreno se alojaran 50 familias, tanto de Villa del Chancho como de un asentamiento vecino.

Sin embargo, cuando acudió a la Unidad de Montevideo Rural de la IMM, le dijeron que ese terreno era una "zona rural" y que no sería posible el realojo. No obstante, la directora de la división Planificación Territorial de la IMM, Cristina Pastro, dijo a El País que la propuesta de la fundación se está estudiando. "Queremos hacer una excepción para este caso y modificar el Plan de Ordenamiento Territorial para que esa zona sea considerada un área rural de usos mixtos, y ahí sí se podrían localizar 25 viviendas", explicó Pastro. Incluso solicitaron un estudio del suelo al Laboratorio de Higiene Ambiental que determinó que allí el suelo no está contaminado. "Desde el punto de vista de Planificación Territorial no habría reparos para realojar a 25 familias. Ahora el tema está siendo estudiado en la Junta Local", explicó Pastro.

Deambrosi mal puede esperar que la IMM se pronuncie. Asegura que cada vez que acude a Villa del Chancho siente una angustia terrible. "La última vez que fui vi a un niño cuyo juguete era un pollo muerto", contó.

 

 

La pasta base por la chapa

En Villa del Chancho trabajan asistentes sociales de la ONG "Una Casa Un Sueño", que instrumentaron junto a los vecinos la formación de una comisión barrial. Así se conformó la Comisión Villa del Chancho y los vecinos se reunen todos los miércoles. El presidente, Alejandro, dijo que también cuentan con tesorero y secretaria.

Al no tener un espacio físico destinado a las reuniones, la comisión solicitó hace un año y medio a una ONG llamada SOCAT que les donaran materiales para construir un salón. Según dijo el concejal del Centro Comunal Zonal 8, Antonio Pose, consiguieron un viejo ómnibus de Cutcsa sin motor para donarles a los vecinos. Durante tres meses se reunieron allí. Sin embargo, dos jóvenes del asentamiento adictos a la pasta base vendieron todas las chapas del ómnibus. Lo que queda hoy por hoy es una especie de "esqueleto" del Cutcsa, arrojado en la mitad del asentamiento.